sábado, 11 de octubre de 2014

El nuevo rostro de la conquista

“De aquellas páginas vuelan tu risa y las canciones entre los bananeros, en el barro sombrío, la lluvia y el sudor... Pero cambiaremos la tierra... Cambiaremos, uniendo tu mano con la mía... Cambiaremos la vida para que tu linaje sobreviva y construya su luz organizada”. (Pablo Neruda. Canto General)

Tener memoria es un derecho. Ocurrió hace 522 años, pero su espíritu sigue transpirando y transportando este ideal de conquista hasta nuestros días.

1 La conquista de la naturaleza

Históricamente, las poblaciones indígenas siempre han estado entre los más excluidos y vulnerables. Su oro, maderas y su agua es codiciado y objeto de colonización. Se han reprimido sus manifestaciones y se les ha negado su soberanía. En las últimas décadas los pueblos indígenas y sus territorios viven bajo un asedio constante por parte de gobiernos y empresas en búsqueda de los codiciados recursos naturales.

2 La conquista espiritual
Descubrimos la fuerza paralizante que aún tienen en nuestras comunidades, el providencialismo, heredado de la Conquista, generador de un pragmatismo resignado, característico de nuestra cultura política. Esto también explica nuestro fatalismo y servilismo.
El providencialismo expresa una visión de la historia como un proceso gobernado por Dios, omnipotente y poderoso, en concordancia con sus planes y propósitos. Ni siquiera es un Dios que acompaña a su pueblo a luchar por su tierra y su cultura. De allí la frase “Dios así lo quiere”, “ya todo escrito en la Biblia”

3 La Conquista política
Se mantiene en nuestro país el Estado Conquistador -y representa la minimización y supresión del Estado Nación pluricultural. Esto se debe, en gran medida, a la forma en que las élites panameñas han “pensado” el desarrollo histórico del país. Para explicar la persistencia del Estado Conquistador -y del fracaso del Estado Nación- se tiene que incluir una evaluación del pensamiento político que ha formado e informado la participación de estas élites en el desarrollo histórico nacional. De allí la frase “los ricos no roban porque son ricos y millonarios”.

4 La conquista cultural
En Panamá, la cultura del grupo dominante, asumió sobre todo, la cultura española, que dominó a las culturas indígenas sometiendo a sus pueblos a sangre y fuego. La cultura dominante pasó a ser hegemónica cuando los pueblos y los grupos dominados, en vez de querer rebelarse contra la dominación, comenzaron a querer ser como el dominador, comenzaron a admirar su cultura, a adquirir dinámica de creencias y costumbres, y asumir conceptos y habilidades, teniendo a los dominadores como ejemplo a seguir. 

Es posible iniciar el cambio de estas nuevas conquistas?

Es justo y necesario iniciar el quiebre cultural, política, espiritual y económica, tan necesitado en Panamá para superar la exclusión de los Pueblos Indígenas. También es cierto que no es fácil iniciar un cambio cultural, político y espiritual a partir del mismo marco de valores que se trata de transformar, y es precisamente lo que nos impide ver la necesidad del cambio.


Difícil pero no imposible. La historia muestra que las sociedades pueden crear nuevos marcos de referencia con la capacidad de generar nuevas realidades y construir capacidades y empoderar a comunidades para transformar y condicionar el desarrollo de la historia que viene desde 1492. En consecuencia no tenemos nada que celebrar!

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