“De aquellas
páginas vuelan tu risa y las canciones entre los bananeros, en el barro
sombrío, la lluvia y el sudor... Pero cambiaremos la tierra... Cambiaremos,
uniendo tu mano con la mía... Cambiaremos la vida para que tu linaje sobreviva
y construya su luz organizada”. (Pablo Neruda. Canto General)
Tener memoria es un derecho. Ocurrió hace 522 años, pero su espíritu sigue
transpirando y transportando este ideal de conquista hasta nuestros días.
1 La conquista de la
naturaleza
Históricamente, las poblaciones indígenas siempre han estado entre los
más excluidos y vulnerables. Su oro, maderas y su agua es codiciado y objeto de
colonización. Se han reprimido sus manifestaciones y se les ha negado su soberanía.
En las últimas décadas los pueblos indígenas y sus territorios viven bajo un
asedio constante por parte de gobiernos y empresas en búsqueda de los
codiciados recursos naturales.
2 La conquista espiritual
Descubrimos la fuerza paralizante que aún tienen en nuestras
comunidades, el providencialismo, heredado de la Conquista, generador de un
pragmatismo resignado, característico de nuestra cultura política. Esto también
explica nuestro fatalismo y servilismo.
El
providencialismo expresa una visión de la historia como un proceso gobernado
por Dios, omnipotente y poderoso, en concordancia con sus planes y propósitos. Ni
siquiera es un Dios que acompaña a su pueblo a luchar por su tierra y su
cultura. De allí la frase “Dios así lo quiere”, “ya todo escrito en la Biblia”
3 La Conquista política
Se mantiene en
nuestro país el Estado Conquistador -y representa la minimización y supresión del
Estado Nación pluricultural. Esto se debe, en gran medida, a la forma en que
las élites panameñas han “pensado” el desarrollo histórico del país. Para explicar
la persistencia del Estado Conquistador -y del fracaso del Estado Nación- se tiene
que incluir una evaluación del pensamiento político que ha formado e informado
la participación de estas élites en el desarrollo histórico nacional. De allí la
frase “los ricos no roban porque son ricos y millonarios”.
4 La conquista
cultural
En Panamá, la
cultura del grupo dominante, asumió sobre todo, la cultura española, que dominó
a las culturas indígenas sometiendo a sus pueblos a sangre y fuego. La cultura
dominante pasó a ser hegemónica cuando los pueblos y los grupos dominados, en
vez de querer rebelarse contra la dominación, comenzaron a querer ser como el
dominador, comenzaron a admirar su cultura, a adquirir dinámica de creencias y
costumbres, y asumir conceptos y habilidades, teniendo a los dominadores como
ejemplo a seguir.
Es posible iniciar el cambio
de estas nuevas conquistas?
Es justo y necesario iniciar el quiebre cultural, política, espiritual y
económica, tan necesitado en Panamá para superar la exclusión de los Pueblos Indígenas.
También es cierto que no es fácil iniciar un cambio cultural, político y
espiritual a partir del mismo marco de valores que se trata de transformar, y
es precisamente lo que nos impide ver la necesidad del cambio.
Difícil pero no imposible. La historia muestra que las sociedades pueden
crear nuevos marcos de referencia con la capacidad de generar nuevas realidades
y construir capacidades y empoderar a comunidades para transformar y condicionar
el desarrollo de la historia que viene desde 1492. En consecuencia no tenemos
nada que celebrar!